jueves, 26 de febrero de 2009

12 Monos: El mono antes conocido como Amedio

Hace tiempo yo era un mono muy famoso. Protagonizaba una famosa serie italiana junto con un niño zoofílico, algunos me recordareis como Amedio. Tenía una vida perfecta, llena de plátanos y dinero. Mantenía una ardiente relación con Marco, aunque nunca entendí porque cuando hacíamos el amor me llamaba mamá. Un día, al volver a casa me encontré a Marco en la cama con otro mono. Él insistió en que era el señor del butano, comprobando si el calor llegaba hasta dentro de la cama. Yo como era un mono muy inteligente, sospeché algo, ya que nosotros utilizabamos gas natural, pero no vi ningún motivo para desconfiar. El problema vino cuando otro día me encontré a Marco con el mismo mono en la cama. ¡¡Ese señor del butano pasaba más tiempo en mi casa que yo!! Le pedí al mono-amante un duelo al amanecer. El problema, es que aquel mono resultó ser Monkeone, el mayor capomono de la Mafia, y además de eso, era el triple de grande que yo. Me dejó KO al primer golpe.

Cuando me desperté, unos médicos me dijeron que había tenido una lesión en el lóbulo temporal, y que había perdido la memoria a corto plazo. A los cinco minutos, me dijeron que había tenido una lesión en el lóbulo temporal y que había perdido la memoria a corto plazo. Decidí que el nuevo sentido de mi vida sería matar a Monkeone, y cinco minutos después, decidí que el nuevo sentido de mi vida sería matar a Monkeone. Como no podía seguir olvidándolo todo cada 5 min empecé a tatuarme el cuerpo. Pronto dejé de tener espacio en el cuerpo y me compré una libreta. Fue mucho más útil. Descubrí que Monkeone se había trasladado a España, dónde intentaba crear una mafia de monos con el fin de conquistar el mundo. Así que cogí una barca, un remo y me dispuse a viajar hacia mi destino. A medio camino tuve que dar la vuelta e ir a comprar un mapa, porque no tenía ni idea de cómo llegar a España. Por fin, después de dar un rodeo por China, Estados Unidos, Italia, China otra vez y Madagascar, conseguí llegar a España.

Al llegar allí dos hechos me produjeron un fuerte impacto, el primero fue que Monkeone había conseguido un programa de televisión en una conocida cadena llena de delincuentes. Me dispuse a entrar para retarle a un segundo duelo. La puerta estaba cerrada, y ese fue mi segundo impacto. Sin embargo, tuve la suerte de que el porrazo consiguió devolverme la memoria. Llegué al plató no sin dificultad y mientras reía con risa malvada, empecé a rociar todo el escenario con el líquido más inflamable que existe....¡¡¡el café con leche!!! Por algún extraño motivo que no llego a entender, el plató no ardió cual cerilla, así que tuve que echar a correr intentando que Monkeone no me matara. Corría veloz intentando esquivar el paragüero, la mesilla de noche, el elefante y la colchoneta hinchable y me paré para pensar que coño hacían ahí todas esas cosas.

Seguí corriendo, y corrí tanto que di la vuelta al mundo y a los cinco minutos volvía a estar en el punto de partida. (¿Que cómo conseguí dar la vuelta al mundo en cinco minutos? Son cosas de monos... ) La cuestión es que tuve mucho tiempo de pensar, y me acordé de cuando yo era pequeño. Recordé un pequeño capítulo de mi infancia. Cuando estabamos en la escuela había monos que querían ser bomberos, policías, picachus e incluso había uno que quería ser el Dioni, pero yo...¡yo tenía el sueño de ser aragonés! Ese recuerdo me hizo replantearme seriamente mi futuro. De vuelta a Madrid, una manada de fans vino hacia mi, cachondas y alegres de mi regreso. Gritaban algo así como "¡Cavanoo, Cavanoo!", pero supuse que sería algún tipo de mote nuevo. Tampoco entendí por qué me pisotearon y siguieron su camino. El contacto con mis fans me hizo ganar fuerzas, así que fui decidido hasta Monkeone, me armé de valor, le miré a los ojos.... y le lloriqueé durante horas para que no me matara. Al final me dejó vivir a condición de que dejara de mojarle los zapatos... y de que me uniera a su banda claro, 12 monos...

1 comentarios:

XDDDDDD Me encanta esta historia de los monos. Amedio dice, con Marco XDDDD.

Y las pérdidas de memoria repetitivas, ay que risas XDD.

Como no, quería ser aragonés, faltaría más XDDDD.

Seguidlo prontico, que está muy bien.

Biquiños!!

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