martes, 9 de junio de 2009

Dios estuvo conmigo (¡y con todos!)


¡Hola! ¡He vuelto! ¡No! ¡No me han secuestrado ni me han comido! Vengo para contaros mi experiencia espiritual, jóvenes lectores (y no tan jóvenes). Vengo para deciros y trasmitiros mi voluntad, estuve con Dios, y estáis en lo cierto, es muy feo. No, ahora en serio, voy a hablar sobre mi aventura por Alcalá de Henares (pueblo que no es el mio, que es muy grande y que es conocida por tener una universidad muy famosa).

No he tenido ningún rencuentro con Dios (por suerte), pero un poco jodido si que estuve entre tanta cruz y tanta monja (es muy curioso, porque si dices muchas veces monja parece que dices jamón). Estuve exactamente haciendo un examen de inglés para intentar conseguir un título que, en el caso de aprobar, me concedería la prestigiosa Universidad de Cambridge (sí, no es una imitación de los chinos, es la inglesa, ¡the original!).

Y bueno, lo que en un principio creía que iba a ser un edificio importante con sus clases gigantescas y su modernidad al limite, se convirtió en un colegio de primaria y de monjas. Solo el nombre creo que ya te informaba de ello (Colegio Sagrado Corazón de Jesús), pero ese no era el problema, era que ni moderno era. Paredes escochambrosas, ventanas de madera que rechinan al abrirse, puertas viejas, suelos de azulejos, patios encerrados con cuatro canastas contadas y bancos de piedra... Pero lo mejor, sin duda, de todo el colegio eran las mesas donde nos tuvimos que sentar para esperar y para hacer el examen.

Unas mesas que eran unas miniaturas, una sillas en las que tu culo salía por encima del respaldo y, por supuesto, la típica cruz a la que tenías que respetar y orar y adorar y todas esas cosas. Por lo demás, creo que todo era normal, televisión en cada aula con video y DVD, cajoneras gigantescas para dejar todos los libros y no tener que llevar mochila... Vamos, los que tenemos todos... que pagamos 8000€ al mes por ello, ¡porque yo no he visto eso en mi vida!

Vale creo que, después del análisis exhausto del colegio, debería hablar del tipo de gente que había por eso lares pero, las estrellitas, los moños, las manoletinas super guays, las camisetas de "I love my boy" y Maggie con un peluche eran demasiados como para ir uno por uno llamándoles de todo.

¿Y mi examen de inglés? Bueno, yo creo que después de todo la mañana que estuve encerrado entre Dios y esa gente (esperando para hacer un Speaking, un Reading, un Writting y un Listening, que no se entendía nada), tuvo su recompensa a la hora del examen. Particularmente, pienso que me salió bien, para aprobar y eso. Pero hasta el 20 de julio, me parece a mí que no lo sabre, y no por caprichos mios, sino porque hasta ese día los ingleses no me dan la nota.

Total, llegaré el día y me encontraré un suspenso, y como eso sea verdad... Entonces sí hablaré de todas esas personas con estrellas y demás atuendos, y no precisamente bien. A Dios sólo le nombraré... para cagarme en él y eso, que demasiado castigo tiene compartiendo trono con Ares, Zeus y demás. ¿O esos eran griegos? I don't know.
La cuestión es que después de mi regreso puntual al blog, volveré a irme para seguir siendo sodomizado por Dios, o por las hojas de papel, que total...

1 comentario:

  1. Tienes una pequeña obsesión contra la religión ehhh? xDDD

    Ya te compraré un crucifijo =)

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