Sí, señoras y señores, se podría decir que he descubierto la dinamita o la cura contra la enfermedad que está haciendo desaparecer a toda la humanidad. Aunque ahora que lo pienso... creo que estoy exagerando un poco. Todo el mundo sabe que Superman se encargó de eliminar el virus de la enfermedad y no lo he hecho yo. Hace unos pocos días, mientras andaba por Youtube, me llamó la atención un cuadro en el que Google anunciaba, con unos videos llamados "cortos", su nuevo navegador que está haciendo competencia al famoso Firefox, Internet Explorer o Safari. Me parecieron muy curiosos los videos con los que patrocinaban este nuevo cachibache para ocupar sitio en tu ordenador. Eran cortos llamativos, con diferente argumento, con diferentes diseños, enseñándote diferentes cosas del navegador y todo con la misma premisa: lavarte el cerebro para que descargues su programa.

Y en mi lo consiguieron, sacaron mangueras, esponjas, cubos con agua y jabón y se dispusieron a lavarme por dentro el craneo. Tenía telarañas, polvo... Normal, hasta ese
instante estaba utilizando el Internet Explorer 6.0, un navegador tan anticuado que había webs que me obligaban a descargarme uno más reciente para poder ver el contenido. ¡Qué indignante!
Algunos informáticos expertos me estarán mirando por encima del hombro, como si no hubiese descargado nada nuevo, o como si ahora me creyese importante por tener el Chrome, pero yo estoy orgulloso del pequeño navegador nuevo. Como todo en esta vida, tendrá un período de prueba en mi ordenador y si después de un tiempo X estoy satisfecho, no me devolverán el dinero y haré de Google Chrome mi navegador predeterminado. Un cambio que llevo sin hacer desde que tengo este ordenador.
Es comodísimo y te ahorra mucho espacio. Tiene lo básico: la barra de direcciones, las pestañitas, el actualizar y los marcadores o favoritos para acceder más rapido a tus sitios web preferidos. Lo que me ha sorprendido de verdad es que es muy rápido, que puedes enviar informes de errores de la página que te de problemas y que si se cuelga una ventana, se cuelga esa y no afecta a todo el navegador. Así que después de estar pegándote con él para que se cierre la página colgada, las demás estarán intactas y no se cerrará todo jodiéndote lo que estabas haciendo.
Tienen además un "modo porno" para los más guarrillos que no quieran dejar rastro por el ordenador. Un modo privado en el que no se guarda nada y tiene un diseño especial con un espía. Funciona igual que el navegador normal, pero en una nueva ventana. También tiene un gran menú cuando abres una pestañita nueva, que te muestra las páginas que más has visitado y los últimos favoritos añadidos, a parte de mostrarte las ventanas cerradas reciéntemente.
Y lo que más me ha gustado es el gran historial, que te muestra la hora en la que has entrado a todas la páginas, y un buscador que te permite encontrar sitios de los que no te acuerdas, poniendo una frase o palabra que contenía.
En conclusión, si tenéis un navegador hecho una mierda, os recomendaría descargar el Google Chrome, si tenéis uno que ya os gusta no hace falta porque está a la altura del Firefox o del IE8. Por lo demás, os dejo con el corto de Google que me convenció de utilizar el programa.








4 alabanzas:
sinceramente, creo que el Chrome no está a la altura del Firefox, le da 1000 vueltas!!
Yo llevaba un par de meses harta del firefox porque las últimas actualizaciones no hacían más que joderlo, que cada dos por tres se me colgaba y no podia usarlo hasta que reinciaba el ordenador.
I (L) Google Chrome!
Jom.. y yo que sigo con el explorer.. xDD Le he cogido cariño..=)
Al final me he animado y lo he instalado, estamos dando nuestros primeros pasos juntos XDD.
De momento no me quejo, dentro de unos días a ver si sigo igual XD.
Bicos!!
Aún me acuerdo yo de cuando te hice descargarte otros navegadores..., el verano pasado...xD! Ya verás que Chrome mola, muajaja!
P.D.: ¡visitándote desde Londres! ^^
¡Abrazooos!
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