
jueves, 30 de julio de 2009
¡Hemos estado con Cristina Urgel!

miércoles, 29 de julio de 2009
Preliminares para UP

Después de casi 4 días sin hablar de películas, hoy tenemos que hacerlo, es nuestra obligación porque… dentro de poco podremos ir a ver una de las películas más deseadas del verano… ¡Brüno! Que nooo… ¡¡UP!! Esa maravillosa nueva creación de Pixar y Disney en la que:
O eso dicen… Yo lo único que sé es que son una monada redondita, con ojos desorbitados y cara de pánfilos. ¿Pero a caso no es eso lo que busca todo cinéfilo que acude al cine saco de palomitas en mano? Si es que estos de Pixar enamoran a cualquiera, ya sea a lo pederasta de un niño de 8 añitos o a lo suicida con un viejo de 78.
Bueno, pues esta maravilla de la naturaleza será estrenada mañana en los mejores cines… y en el emule. Y allí estaremos Germán y yo sobre nuestro noble corcel dispuestos a verla. Bueno,
iremos dentro de unos días, en coche y en tierras mañas… ¡Pero será algo maravilloso y épico! Russell en acción, un perro que habla, un malo malísimo con risa malvada y sueños maléficos, una casa voladora y unos animales muy cabrones.Pero lo mejor de la película no son sus originales dibujos que recrean a la perfección una persona, ni sus originales guiones desarrollados en sitios muy originales. Tampoco es la original originalidad con la que originalmente origina… Tengo la sensación de que me he desviado del tema. Lo que quería decir es que, ¡me rio siempre que ponen un anuncio de UP! Ya esté el pequeño niño siendo torturado y esclavizado por pájaros gigantes o Carl esté jugando al ajedrez tranquilamente con el perro que habla.
Y es que Disney Channel es lo que tiene, puede ofrecerte un capítulo bodrio y apestoso de la serie Cosas de la Vida (es tan mala que no la conoceréis, buscad en Youtube y agonizad) y en la publicidad colarte unos preciosos capítulos introductorios de la película, dentro de los cuales, los protagonistas muestran algunas aventuras y algunos problemas relacionados con las… tiritas.
Es un atentado contra la sociedad, pero… por fin va a llegar a nuestro corromp
ido país y todos podremos ir tranquilos a los cines y ver a esta pareja en acción (que no de compromiso, porque quedaría demasiado asqueroso), ya sea con los niños, con los abuelos o con nuestros amigos. ¿Qué problema hay? Nosotros también podemos disfrutar de una película de dibujos animados. ¡No hay límite de edad!Se empieza por el principio y se acaba por el final, por eso, solamente decir que tenéis que ir mañana o en los próximos días al cine y ver la fantástica y nueva película que nos ha preparado la compañía de animación estadounidense. Ahora pondríamos el típico tráiler para haceros abrir boca y que empezaseis a salivar como si tuvieseis un gran cargamento de palomitas al lado, peeero… Os vamos a poner un tráiler que no es típico, porque mola mucho :D
Cebollino: ¡Bien! ¡Qué graciosos sois! ¡No me lo imaginaba! ¡Es un giro de la entrada muy original y nada esperado! ¡Sois los fucking amos!
lunes, 27 de julio de 2009
Y al séptimo día, Dios... se vició

Ayer, a parte de descansar, descansar, descansar y... descansar, imaginamos ser pequeños y majos infantes de 8 años, que disfrutan como nadie el jugar con la consola y quemarle la batería hasta que sus padres le tengan que comprar otra (esta es la versión para malcriados, la versión para los educados es más sosilla). Todo esto tiene un por qué, un por qué demasiado extraño pero por qué al fin y al cabo.
Es un tanto extraño, pero digamos que el día anterior fuimos a una amistosa reunión en el
Parque de la Fuente (muy conocido en Madrid, concretamente conocido en Campo Real... por los viejos y eso). Una reunión repleta de audaces karatekas que podían darte un soplamocos si te atrevías a robarles la comida (la tortillica y la tarta de chocolate). De esto que Tati y yo estábamos comiendo como cerdos acompañados de bebida y bebida a litros, nos llego una pizpireta muchachita con una consola. Se nos pusieron los ojos como platos, matamos a la chiquilla y mientras nos rebozábamos en su sangre, nos pusimos a jugar con su Nintendo DS.Aunque no lo parezca, una vez entras en el vicio de jugar a un juego, ya no puedes parar. Los ojos se te ponen rojos, el pelo se te empieza a caer, tú empiezas a engordar y solo sudas. Cuando te preguntan si quieres salir, tu sólo contestas... Adelante pokemon, te elijo a ti. Es un universo paralelo al nuestro en el que las personas son pequeños muñecos pixelados y los animales se llaman pokemon, hay dragones que escupen fuego y se cuelan por portales, hay zorros que comen manzanas y fontaneros que se cuelan por tuberías verdes donde hay plantas carnívoras asesinas. Contado así parece Jumanji y también parece que Robin Williams va a salir de un momento a otro y te va a gritar... ¡GAME OVER! Pero no, creo que hoy está durmiendo con esa bestia parda.
El juego en cuestión, al que nos pusimos a jugar, es "El Profesor Layton y la Villa Misteriosa", un juego de misterio e intriga, lleno de puzzles, problemas y acertijos muy complicados que tienes que resolver para descubrir el misterio que hay en torno a la herencia del barón Reinhold. Contarás con la ayuda de tu cerebro, del profesor Layton y su pequeño ayudante y aprendiz Luke. Más de 130 puzzles (en el juego viene con una sola z y a Tati le pone nerviosa), muchos misterios, secuestros y asesinatos en torno a un pueblo y una mansión.
Tati y yo nos hemos viciado, cual perros a una pierna, al juego y ayer Domingo, estuvimos 5 horas jugando sin pa
rar, sin descanso, a base de granizados de limón y un pequeño ventilador. Con los ojos como platos, mirábamos atentos a cada diálogo, buscábamos como locos monedas de oro y resolviamos sin parar puzzles que nos hacía la gente del pueblo (a los que les gusta más un puzzle que a un tonto un lápiz con la punta rota). Aún no hemos terminado, pero al paso que vamos, nos pasaremos el juego en dos días. Por eso, ahora, estamos dosificanco el vicio y nos controlamos un poquito. Algo así como un psicópata en tratamiento, en vez de matar 10 personas de golpe, pues mata una poquito a poquito, dedo a dedo, pelo a pelo...En mi opinión, es un juego demasiado original, demasiado adictivo y con demasiado entretenimiento y jugabilidad. Vamos, que le da mil vueltas al Pikachu de los cojones. Como te atasques en algún sitio, eso se convierte en un quebradero de cabeza. Estamos volviendo a los años mozos en los que estudiábamos en verano con cuadernillos de Santillana y hacíamos problemas sin parar. Por lo que sé, este es el primero juego de seis (y una película) que llegarán a Europa algún día. El segundo juego, en Septiembre. Yo os dejo un trailer del primero y así os ponéis a tono y os viciais un poco, que nunca es malo. Además, para que os creais que no estamos de broma cuando os decimos que nos podemos tirar media hora con un problemilla, os dejaremos un ejemplo. Todas respuestas serán bien recibidas en el apartado de comentarios. A ver si así, por lo menos, nos comenta alguien. Aunque sea una persona.
"Los ratones son famosos por su capacidad para multiplicarse. El tipo de ratón que acabas de comprar pare doce bebés al mes. Las crías de ratón, a su vez, pueden tener sus propias crías dos meses después de haber nacido. Considerando que tu ratoncita acaba de nacer, ¿cuántos ratones tendrás dentro de diez meses?"sábado, 25 de julio de 2009
jueves, 23 de julio de 2009
Compras pasadas por chocolate
Hoy el día ha amanecido fresco, los pájaros cantaban y Germán roncaba alegremente a las 12 (Germán: ¡Yo no ronco!) y pico de la mañana hasta que he llegado yo a despertarle. Después de una larga lucha, en la que han participado peluches, almohadas y algún que otro puñetazo, ambos hemos acabado en el suelo, ante los gritos de la madre de Germán que nos instaban a salir de casa en busca de víveres.
Tras nuestro viaje por las rurales tiendas de Campo Real, hemos comenzado a decidir nuestro plan para la tarde. ¡Ver películas!
Que noooooooooo, que es coña… Algo más maligno, que cambiará el destino de la humanidad y que la sucumbirá a un infierno rojo y lleno de fuego y llamitas (Tati: Germán, descansa…)
En realidad, nos hemos ido de compras. Todo ha empezado por mi necesidad de encontrar unos nuevos cascos para mi MP4, pero hemos terminado comprándome una camiseta, mientras Germán intentaba quitarse la que se ha probado (3 tallas más pequeña). Hemos empezado entrando al maravilloso mundo Saturn, donde había de todo menos cascos para un maldito MP4. Neveras súper gigantes con espacio para un cuerpo, dos o tres; maquinillas para
afeitarse usadas… Sí, no es broma. La gente en vez de comprase la maquinilla, la coge y sin espuma y a pelo seco, se afeita y deja la repisa hecha una mierda.Mientras yo leía bonitos cuentos infantiles y aplaudía la película de Tiger que echaban en una zona para niños, Germán se emocionaba jugando a lo Nadal en una pantalla gigante, y cuando digo gigante quiero decir que para ver la imagen completa tenías que salir de la comunidad de Madrid, en el nuevo juego de Wii Sport. No hace falta decir que le han dado una paliza, y no lo diré para no herir su orgullo masculino. Y por ello tampoco contaré que se ha cargado medio garito al intentar señalar un cartel que ponía “Heavy metal” que ha acabado en el suelo con gran estruendo (y todo para decir que un disco de los Chichos estaba en esa sección. Manda cojones).
Aparte de aparatos electrónicos, hemos pasado por tiendas de ropa, dónde hemos podido descubrir que hay demasiada ropa gay. Esto no sería ningún problema si no hubiese gente gilipollas que se compra esa ropa mientras insulta a alguien con comentarios homófobos. ¿Pero tú te has visto las pintas que llevas? Que pareces Jesús Vázquez rebozado en huevo y plumas. Pero no sólo hemos descubierto ropa gay, también hemos descubierto camisetas que parecen bolsas de basura. De estas grises que sacas arrugadas y hechas un higo del paquete. Pues así, pero con más arrugas y con lentejuelas. Bolsas de basura, pero con clase.
Pero aquí no acaba el repaso para meternos con l
a sucia ropa que venden últimamente en las tiendas. Dejando a un lado que el Bershhhka tenía la ropa hecha una mierda y tirada por el suelo, también se podría decir que maltratan cruelmente a Hanna Barbera (que no la zorra de Montana) y a Matt Groening. Han utilizado los dibujos de los dos para hacer camisetas de chichinabo que se ponen las típicas tontas que se hacen fotos en el espejo del baño poniendo morritos y enseñando descaradamente escote. Ese escote falso porque… ¡ESTÁN MÁS PLANAS QUE UNA TABLA DE PLANCHAR! Sí, como habéis deducido, me caen muy bien. Las adoro… Son tan especiales, tan achuchables, tan... putas :DCansados ya de tanto comprar y quejarnos de lo mal que anda el mundo en estos días, hemos ido a alimentarnos cual cerdos hambrientos a VIPS, dónde hemos comido unas preciosas y maravillosas tortitas sepultadas en litros y litros de sirope de chocolate. Al pedir la cuenta para seguir con nuestro camino, el amable y servicial camarero ha acudido raudo y veloz a nuestra llamada con un trozo de papel, sin plato ni nada para poner el dinero. Ni siquiera se ha dignado a poner la manita. Hemos tenido que dejar nuestro preciado dinero a merced de los restos de chocolate que Germán había esparcido por la mesa… aunque bueno, que se joda el camarero que es el que ha tenido que coger el dinero pringoso. Creo que empiezo a entender por qué nos miraba tan mal cuando nos íbamos… Y yo pensando que me miraba el culo.
Por cierto, ¿os habéis fijado en las posturas tan extrañas que ponen últimamente a los maniquís? Porque, acostumbrada ya a la típica postura de pija en el espejo, ver un maniquí con pinta de estar cagando es algo que sorprende un poco. Os lo enseñaría, pero hemos tenido el fallo de llevar
sólo el móvil de Germán, y con móvil quiero decir objeto que más que llamar se comunica con señales de humo. Esa postura, o la de estar bebiéndose un sorbete de limón, con pintas de hippie y larga barba… Bueno, eso no era un maniquí, pero a mí me lo ha parecido y me he asustado también.Y para terminar, por ser originales, y hacer algo que nunca hacemos, nos quejaremos (o más bien se quejará Germán) de lo mal que ha acabado Franz Ferdinand. Todos sabemos la cagada de disco que sacaron no hace mucho, pero lo último ha sido que ahora también suenan en el Pull and Bear. Sí, han pasado de escucharse poco a que se escuchen mucho y con su repertorio malo de canciones discotequeras. Siempre nos quedarán las que ponen en el VIPS del año 2004, cuando todavía podía venerarse a Alex Kapranos y a sus amigüitos.
miércoles, 22 de julio de 2009
Cómo de una cagada surgió un eclipse
No, no hemos decidido ver ninguna película mala con nombre aún peor traducido, ayer estuvimos hasta las mil de la madrugada esperando (por deseo de Tati) a ver un eclipse solar que según el 20minutos, era el más largo del siglo, pero que yo lo vi igual que todos. Con sus círculos, su oscuridad, sus monstruos… Lo típico, ¿no?Pero lo importante no fueron ni que nos acostamos a las 3 de la mañana después de ver un simple eclipse solar, ni que estuviésemos buscando profecías de Nostradamus respecto a monstruos que salen en los eclipses más largos del siglo (que no vimos ninguno, ni siquiera un pequeño E.T). Lo importante de verdad es que todo fue causa de que me entraron ganas de cagar a la 1 de la madrugada, me desvelé y aburrido, levanté a Tati de la cama y nos dispusimos
a buscar algo por la red, ver la interesante programación de noche…Y cuando digo interesante, también digo asquerosamente aborrecedor. No era porno ni nada por el estilo. Bueno sí, era un programa de Sex Shop en el que vendían penes luminosos que no paraban de vibrar y moverse, como si fuesen gusanos con luces de navidad pegadas al cuerpo. Trozos de plástico y látex, torcidos y grandes para competir contra los maridos vagos de piel que prefieren dormir antes que tener una noche salvaje.
Pero haciendo zapping (después de descartar Disney Channel para que nos entretuviese la madrugada) llegamos a ver una serie en la que yo pude descubrir que debajo del agua, alguien puede pasar aire a otro. Juntando las cabezas y haciendo fuerza no, dándose un besito. Que romántico todo, incluso de madrugada la gente quiere tirarse al agua y no ahogarse.
Pero no podíamos hablar de cagadas en la nocturna madrugada y de eclipses solares que ya no se esmeran por introducir alguna novedad, sin nombrar, ¡qué vimos una película! No fuimos al cine porque queremos que las vacaciones nos salgan un poco baratas, así que optamos por una película descargada legalmente para nuestro propio uso y consumo.
Se trataba de Turistas, protagonizado por un tío, otro, otro y otro, u
na chica, otra y Olivia Wilde (número 13 en House). No me acuerdo mucho de la película (aparte de que unos ricachones intentan sacarles a los protas, los órganos a todos ellos para venderlos a otros aún más ricachones y que los pobres, ¡IBAN DESCALZOS POR LA SELVA! Pobrecillos, con lo que duele eso sin estar acostumbrados, por la tierra, pisando bichos y hojas secas…¿El eclipse? Pues supongo que bien, la luna como siempre tapando el sol por unos minutos, dejando a oscuras por un momentín las zonas donde era de día. Sí, en España era de noche, por eso lo vimos por internet en directo, mientras un tío repelente no paraba de avisar cuanto quedaba… Con lo poco que se el eclipse cuando ocurre…
Y es que una cagada puede solucionarte una noche de tremendo bochorno, puede facilitarte una programación tremendamente educativa, puede enseñarte como el Sol se vuelve negro (algo también parecido a lo de Michael Jackson pero al revés), puede cagarte de miedo respecto a unas profecías que se hicieron realidad y también puede hacer que tires de la cadena sin que nadie en tu casa se entere.
También teníamos pensado hablar de lo que pasa cuando terminas de ver Aún sé lo que hicisteis el último verano. Surge el hambre, el apetito por alimentarte de fruta también de madrugada, mientras disfrutas de una sesión de Guaypaut. O de las ventajas que tiene el estar emocionado viendo IT (Eso) y que se te joda a la mitad con una imagen… ¡de Harry Potter! Eso, o dormirte al final de una película como alguna mañica ya ha hecho.
Por cierto, no quería decirlo, pero… ¿Os acordáis que el mes pasado estuve muy cerca de Dios? Que olía todo a naftalina, a viejo y a cerrado en un colegio al que tuve que ir para hacer un examen de Cambridge para conseguir un título de inglés… Pues tengo que deciros sin ningún cambio en mi expresión y mi sentimiento, ¡QUE HE APROBADOOO! ¡CON UN 80 de 100! Lo pongo en exclamaciones por educación, pero mi rostro sigue serio, sin cambios…Cebollino: ¿Dónde pongo el cartel de Congratulations, las serpentinas y los panchitos?
lunes, 20 de julio de 2009
Pongamos que hablo... del Parque de Atracciones

Hoy, sin que sirva de precedente y no esperéis que se repita, no hemos estado viendo películas. ¡¡Hoy hemos ido al Parque de Atracciones!!
Creed que para mí, ha sido increíble, porque estoy acostumbrada al parque de atracciones de Mañolandia, dónde la principal diversión es que no se te caiga un trozo de atracción encima. Todo ruinoso y hecho trizas, con los tornillos de las atracciones cayendo cada vez que pasa el vagón. No sé si preocuparme por eso, ¿es peligroso? (esto último lo ha escrito Germán, con su extrema exageración, porque yo no veo tan peligroso que se caigan 2 o 3 tornillos… al minuto).
Dejando de lado el parque de atracciones maño, del que espero que no tengamos que hablar nunca, porque me daría vergüenza ajena, vamos a contaros como ha sido nuestro día de hoy.
Hemos amanecido a una hora indecente (las nueve de la mañana) para ducharnos y adecentarnos antes de salir, a las 11 hacia aquel maravilloso centro de diversión. Todo preparado, con la mochila al hombro con nuestros bocadillos (hasta arriba de chóped) y nuestras botellas congeladas. Nada más llegar, la hermana de Germán ha gritado nuestro primer destino: ¡¡A los rápidos!! Esas queridas balsitas donde te montas para mojarte, parece que vas a mojarte… ¡¡pero nunca te mojas!! Aunque pudiera parecer un caso para Iker Jimenez, yo he
encontrado una buena explicación… Germán tiene un poderoso imán para el agua. Si nos hemos montado 4 veces, 3 de ellas Germán ha salido completamente chipiado (calado de agua hasta las neuronas en idioma maño) mientras todos los demás intentábamos humedecernos escupiéndonos los unos a los otros. Pero bueno, ha valido la pena con tal de ver a Germán mover el pelo a lo vigilantes de la playa (a cámara lenta y todo, muy sesi).Después, para secarnos, se han montado en la terrorífica atracción que sale en la imagen de cabecera, el Abismo. Yo me he quedado abajo, por si se caía alguno y tenía que cogerlo. Lo mejor de todo ha sido que mientras intentaba reconocer alguna cara de pánico dentro de la atracción, un sujeto malvado desde el interior de la cabina me ha empezado a tirar agua mientras reía de forma perversa. Yo, tranquila y amigable, sin cambiar el gesto, he procedido a cagarme en toda su familia y después he seguido mi camino.
No sé muy bien cómo, hemos ido aterrizando de atracción mareante en atracción mareante hasta que he dejado de identificar dónde terminaba el suelo y empezaba el cielo. Para relajarnos un poquito y no proceder a manchar el suelo de tropezones y malolientes sustancias químicas, nos hemos sentado en un precioso suelo que desde lejos parecía que estaba repleto de césped, pero cuando te acercabas podías ver con detalle y sin necesidad de microscopio la tierra mojada, los bichos y las cagadas de perro que abundaban por allí. Eso, añadido al mareo y a los tremendos bocadillos cargados de fiambre que nos traía la hermana de Germán (Arantxa, desde ahora) hacía de ello una escena deliciosa de picnic familiar.
Después del embutido y de tragarnos algún que otro sabroso gusano, nos hemos desplazado hacia atracciones un poco más tranquilas, por aquello de mantener el estómago d
ebajo de los demás órganos y no al revés. Así que… ¡vuelta a los rápidos! Para variar, Germán ha vuelto a acaparar casi toda el agua, aunque hemos podido mojarnos un poco ya que nuestra balsita se ha emocionado y ha empezado a moverse a lo Fast and Furious, sin parar de dar vueltas y golpes. Con las zapatillas haciendo chof chof a cada paso, nos hemos presentado en el espectáculo de 4D, dónde hemos visto a una bonita tortuguita que se debatía entre si el ser humano era bueno o malo. A lo Al Gore (jeje, gore), la tortuguita tenía que vivir con el desastre del Prestige convirtiéndose en una tortuga negra (como Michael Jackson pero al revés) y siendo salvada por el súper barco de Greenpeace. Ecologismo para salvar el mundo a cascoporro.Después, nos hemos pasado por un espectáculo de simulación virtual, dónde nos han tenido dando botes en el asiento mientras “esquiábamos”, evitábamos rocas gigantes (aunque nos las tragábamos todas, ñam) y competíamos con otro esquiador a lo Fast and Furious (pero que macarras se han vuelto los del Parque, y que mal está haciendo Vin Diesel a la humanidad).
Cuando ya nos sentíamos con fuerzas para montar en más atracciones asesinas, nos hemos lanzado a “Vértigo”, una nueva atracción del parque… que vértigo no sé si daba, pero un par de ostias te llevabas fijo. Para empezar, cada vez que girabas en una curva a toda leche, no podías evitar que la cabeza se chocara con las paredes de la atracción y para terminar, algún ingeniero gracioso ha creído oportuno frenar en seco en las rectas de mayor velocidad, por si te hacía ilusión dejarte los piños contra la barra, ¡que majos! (Germán casi expulsa por su boca todos los órganos de su cuerpo debido a ese frenazo).
Un poco más mareados y con 2 ó 3 dientes menos hemos ido a la casa del terror… conocida allí como “El viejo caserón” dónde nuestro jefe y señor Germán ha actuado como un hombre y ha gritado como un poseso mientras corría y se agarraba a mí, usándome como escudo humano, ¡qué huevazos! No sé muy bien cómo, he conseguido salir ilesa de allí, y con menos heridas que en la atracción anterior, aunque Germán ha intentado tirarme varias veces contra asesinos psicópatas recubiertos de sangre.En un acto de valentía y heroísmo por mi parte, una servidora se ha montado en el Abismo, donde he visto las estrellas, y no precisamente las del cielo, porque me he pasado la mayor parte boca abajo y según dicen, gritando.
Para terminar el día de una forma dulce y conseguir que me dejasen de temblar las rodillas, nos hemos tomado un granizado de dimensiones astronómicas y de precio más astronómico todavía. De naranja, fresa y una sustancia azul que no hemos llegado a clasificar, pero que manchaba toda la boca.
Con el cerebro congelado, el estómago escondido en algún lugar de nuestro cuerpo y las piernas aun temblando, hemos vuelto a casa, desde dónde termino mi narración. Termino yo, porque Germán sigue suplicándoles a los de la casa del terror que me secuestren. ¡Qué raros son estos madrileños!
Puedes elegir entre esto o los caballitos de enfrente, a ver cual da más miedo. Yo apuesto por los caballitos (tienen mirada asesina)
domingo, 19 de julio de 2009
Pagafantas

Correcto, estáis en lo cierto. Que Tati haya venido a visitar la preciosa y barata ciudad de Madrid significa que tenemos mucho tiempo libre. Es lo que tiene discutir en persona y no a través de la pantalla del ordenador. Esa que todos habremos intentado traspasar alguna vez… ¡Bueno, yo sí! ¿Y qué?
Pero la realidad es que, alguna vez, todos hemos actuado como un verdadero pagafantas. Sí, ahora cada vez que leéis esta palabra os acordáis del reciente estreno de Gorka Otxoa y como os he dicho antes… tenemos demasiado tiempo libre y hemos ido a verla al cine.
Después de comprar las entradas y de ser persuadidos por una dependienta para que comprásemos un súper menú de magia que venía con un gorro de Harry Potter (que aún Tati no ha sacado del bolso), entramos a la sala reducida que tenía colocadas las filas de las butacas… ¡con carteles luminosos! Que chulada, que modernidades hay últimamente.Después de ver la película, Tatiana se tendría que sentir mal consigo misma por tener coincidencias con Chema (el pagafantas de la película, dígase también friki). Los dos odian a Bunburi. Sí, para los que no le conozcan, era el cantante de Héroes del Silencio y, ahora, tiene carrera en solitario. Es un señor que canta canciones muy conocidas (en su casa a la hora de comer porque yo no conozco ninguna) y que tiene mucho pelo.
Pero hay un momento en el que Chema empieza a adorar más a este mañico cantante. Cuando conoce a Claudia, una maja argentina de la que se enamora locamente y con la que se emborracha locamente y con la que se hace peinados alocados y con la que duerme… plácidamente y sin tocarle nada.
Es ese momento el que aprovecha para cantar canciones de Bunburi. Todos sabemos de qué manera: lo típico que hacemos todos de mover mucho la boca pareciendo que te sabes de memoria la letra… ¡Bueno vale! Yo si lo hago… Pero lo de ponerme camisetas de Bunburi como Chema no, no llego hasta ese extremo. Prefiero las sudaderas con su foto detrás :D
sábado, 18 de julio de 2009
viernes, 17 de julio de 2009
Pongamos que hablo... de Madrid

Ya no sé con qué seguir… son días de mucho trabajo y estrés acumulado, estar aquí tumbados 24 horas en un sofá tiene su mérito y esfuerzo… así que realmente no sé muy bien que contar.
Supongo que habrá que hablar del otro día. Sí... ese aquel en el que... Sí, bueno, ya me entendéis.
Por suerte tengo un bonito reportaje gráfico para ilustraros y que no tengáis que soportar tanta chorrada a palo seco. Como contaba, el otro día partimos
hacia Madrid, llenos de ilusiones por visitar la capital de España. Nuestra aventura empezó en el metro, dónde se nos creó un importante dilema… ¿Ser buena gente y comprar el billete combinado o actuar cual villano malvado y coger un billete normal que cuesta así como la mitad?Breve explicación: para coger el metro desde Arganda, se necesita un billete combinado porque está muy lejos, y hay que hacer un cambio de metro (Germán insinúa que se llama transbordo, aunque paso un poco de él ). Si te coges un billete sencillo, llega el FBI que se encuentra escondido en las papeleras, te arresta y sodomiza en el baño. ¿Es esto verdad? No, allí no se presentó ni el guarda de seguridad, ni un triste revisor de billetes. Vamos, que puedes pagar la mitad y además ir con el morbo de que estás haciendo algo malo.
Puesto que iba con Germán, y él es así como buena persona, pagamos el doble cual guiris palurdos y aterrizamos en Sol. Sol: Aquel famoso lugar donde la gente toma las uvas en fin de año y que ahora se encuentra tan lleno de tierra que empiezo a pensar que el especial sobre el vuelo a la luna se ha rodado allí.
Todo lleno de obreros al sol que se negaron a gritarnos siquiera un piropo chiquitito, y el suelo lleno de agujeros cual queso Gruyère. Todo acompañado de una sobredosis de calor propia de un Madrid a las 4 de la tarde. Un parrús nos iba a dar allí.
Nos metimos por Preciados, al observar la bonita red de toldos que
ponen para que no nos torremos demasiado y allí, encontramos al primer espécimen extraño de la tarde. Un señor muy majo, de voz ronca y vestuario propio de un daltónico que gritaba que era capaz de meterse cosas en sitios extraños. Acabamos decepcionados, ya que sólo se metió un taladro por la nariz.Estamos buscando en internet, pero no encontramos información sobre este argentino que en teoría salió en un programa de televisión haciendo lo mismo.
Después de ver a este hombre, terriblemente afectados, decidimos partir hacia la Fnac, donde Germán flipó un rato con los Ipod Touch aunque no consiguió encenderlos, porque estaban sin batería. ¡Pero no sólo eso! La zona de Apple no tenía internet y no pudimos hacer publicidad del blog por todos los ordenadores de la planta. Nuevamente decepcionados fuimos hasta el Corte Inglés, dónde encontramos… ¡¡¡Libros de viñetas de Liniers!!! Que preciosidad, que encuadernado, que detalle del trazo, que hojas más cortantes….que puto precio. 15€ cada 10 hojillas que tenía el maldito libro… así que nos limitamos a hacer fotos a escondidas para enseñároslo cuando no miraba la dependienta amargada.
Luego, tras un largo paseo por lo que yo creo que fue la misma calle, llegamos a un bar, el Café y
Té, donde nos sablearon por un Kas y un puto zumo que costó 5 euros (pero que Germán asegura que estaba muy bueno, pobrecillo…) Cuando ya estábamos hidratados, continuamos nuestro arriesgado viaje hacia la calle Montera, para que Germán se estrenara. No sé si lo sabréis, pero es una de las calles más concurridas de la ciudad, ¿por qué? Pues porque está lleno de putas y sex shops (¡y una tienda de regalos!). Mientras yo comía un apetitoso helado de chocolate, que acabó embadurnando mi camiseta, rehicimos nuestro viaje hacia la tierra abandonada de Mordor (¿Perdón? Chorradas de Germán…) para cenar. Sí, correcto, no dejamos de comer en todo el día, para que luego diga la madre de Germán que como poco.Mientras yo le arranco pelos a Germán, se termina esta entrada por hoy. Quien quiera más información de lo que hicimos ese día, que busque nuestro expediente en la comisaría de Policía más cercana.
jueves, 16 de julio de 2009
Empacho de Michael Jackson y otras cosas del montón

pequeña recreación de la Matanza de Texas de Tobe Hooper pero a la española, con Paco Tous y la tontita de Sarita (según Tati, porque la chica es muy maja). Sangre, muertes y ametralladoras disparadas por inexpertos invitados de una boda gay. Todo revuelto con un poco de lechuga, mafia italiana y amor con pasión. La verdad es que los enganchados a la serie, disfrutaron con el final, aunque cuatro de los protagonistas muriesen en el intento (fallido) de desarmar por completo a la mafia. Al parecer, los polis humorísticos de la televisión, volverán con otra temporada. Pero no sé que más les queda por hacer, ¡se han cargado a media plantilla de protagonistas!
Digo nuevas entre comillas, porque el año pasado ya utilizaron unas parecidas para el verano. Y un año después han vuelto a la carga de la mano de una empresa de diseño gráfico. Cocoe. Os sonará a chino, lo entiendo, pero se ha encargado de hacer varias campañas de publicidad muy famosas (como la de Letras del Tesoro) o cabeceras de algún programa (como Estas no son las noticias). Estas famosas cortinillas de las que os estoy hablando son los micropoemas, protagonizados por unos seres antropomorfos (me ha costado lo mío escribir esto, pero con ayuda del vecino...) con la misión de enviar un mensaje. Ya sea el de entretener, divertir o reflexionar al televidente en cuestión.
miércoles, 15 de julio de 2009
Harry Potter y el misterio del príncipe

Hoy hemos ido al cine. Hemos visto Harry Potter. Ha estado muy bien. Y ya está…
eridos jovencillos se les están revolucionando las hormonas, y se pasan media película follando en los rincones más oscuros del colegio, en los baños, en la enfermería, en la mesa de Dumbledore y hasta en la jaula de la lechuza de Harry. Se podría decir que han utilizado mucho los polvos mágicos que te revitalizan y te transportan a lugares insospechables. No, el orgasmo no vale.
Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la película empieza por… el principio. Sí, la verdad es que no nos hemos enterado mucho de que iba la película. Estábamos ocupados comiendo palomitas (Germán más, que come como un cerdo y se ha comido hasta las mías).
“Voldemort se asoma sobre los mundos muggle y mágico, y Hogwarts ya no es el lugar seguro que una vez fue. Harry sospecha que los peligros podrían estar incluso dentro del castillo, pero Dumbledore está más preocupado por prepararlo para la batalla final que sabe se acerca rápidamente. Juntos buscan la llave para abrir las defensas de Voldemort y para este fin, […] quien cree que guarda información crucial. Mientras tanto, los estudiantes se encuentran bajo el ataque de un adversario muy diferente, dado que sus hormonas adolescentes aparecen […] El amor está en el aire, pero la tragedia yace en el horizonte y Hogwarts nunca volverá a ser el mismo.”
Al parecer, en esta película los guionistas han decidido divertirse un rato con todo el tema amoroso y han introducido graciosos gags que nos han tenido riendo durante la mayor parte de la película. Algo que se agradece entre algunas escenas trágicas que no os contaremos (¡gastaos vosotros el dinero, coño!). Por cierto, Tati me comunica que según declaraciones de la Jótaka Roulin, Dumbledore es gay. Una triste noticia para McGonagall que parecía que algún día se lo llevaría al huerto. ¡Sí! Ese que tiene Hagrid detrás de su casita.
Se han despreocupado bastante de los Horrocruxes (algo de lo que ya os enteraréis en la siguiente película, a no ser que prefiráis buscarlo en Google como buenos curiosos que sois), para centrarse en los líos amorosos. En definitiva, mucha acción, misterio y tristeza entre escenas sexuales propias de una película de Nacho Vidal. Normal, con tanta varita larga… Y sí, esta vez sí hablamos de las de madera. ¡Cerdos!

lunes, 13 de julio de 2009
Durmiendo entre chulapos

Son las 3 de la mañana, el colchón está blando y oigo unos ronquidos al otro lado de la pared. Despacito y con buena letra me levanto, ya que por alguna razón creo que si hago mucho ruido despertaré a la chica que está durmiendo a mi lado. Me asomo a la ventana y distingo a lo lejos un grupo de alegres campesinos que se marchan a cultivar olivas. Empiezo a hacerme una idea de donde me encuentro, pero decido comprobarlo, así que bajo las escaleras. Primero de una en una y después de ocho en ocho cuando, al estar todo completamente oscuro, me caigo rodando. Oigo un gruñido similar al de un cerdo y entonces susurro: “¿Germán?” Pero... ¡no! Una bestia parda se acerca a mí, con la cara aplastada y los ojos cerca de las orejas.
- ¡Pancho!
Pancho gruñe de nuevo, me babea de arriba a abajo y alguien baja las escaleras. ¡Otra bestia parda! Con 1’72 de altura y 57kg de peso, en una esquina del cuadrilátero… ¡¡¡Germán!!! También se acerca a mí y empieza a babearme, con restos de chocolate en la boca. Pero que ceporro es Germán…
Al parecer a él no le extraña que yo esté allí y me lleva a visitar el pueblo. Al principio me extraño de que Jesús Calleja esté haciendo uno de sus programas en el pueblo, hasta que veo la cuesta por la que pretende subirme. Una loca con una cámara de fotos empieza a encorrernos (perseguir a uno corriendo en mi idioma aragonés) mientras nos hace fotos y nos grita que pongamos posturas raras. Cuando nos dice que nos quitemos la ropa me resulta un poco extraño pero ella dice: “No es un desnudo, es arte”, mientras descarga todas las imágenes en Youtube.

sábado, 11 de julio de 2009
¿Reivindicando exclusivas?

Ya no se busca el interés de informar. No, ahora hay que pelearse entre programas y cadenas para ver quien tiene las mejores exclusivas, entrevistas e imágenes de lo ocurrido esta mañana. Da igual qué sea, si te lo inventas o no, si a alguien le va a sentar mal... Da igual con tal de arañar unos cuantos puntos de audiencia para ser líderes o vete tu a saber qué.
Como no podía faltar de ninguna manera, es el video en portada de la web de Cuatroº, con el circulito iluminando la cara del chico para dar más morbo al asunto y que la gente sepa quien ha muerto y que no lo pierda de vista. Además, hoy podías irte al baño sin preocuparte por perderte nada porque tenías continuamente el video de la cogida con todo tipo de detalles. Para que van a cortar cuando se desangra... ¡Bah! Con lo bien que queda enseñar al muchacho desangrándose mientras intentan sacarle por los chismes estos de madera (no entiendo mucho de toros).
Y para más delicia de los telespectadores, sacan en sus informativos (que en teoría, en teoría, son más serios) imágenes del chico en una camilla desangrándose a borbotones y los equipos de emergencias intentando reanimarle e impidiendo que no pierda más sangre de la que ya se encargan de enseñar los morbosos mierda. Pero oye, son muy respetuosos y le tapan la cara con píxeles... Claro, como la cara ya la han enseñado demasiado en el video de la cogida, pues han decidido que no la van a enseñar más. Bueno sí, enseñamos unas pocas fotos suyas por si alguien se había olvidado de verle.

Los señores de la prensa salmón (mezcla de amarillo y rosa) que dicen a su programa estrella de cotilleos que hablen del accidente de esta mañana. Es como si dejases a un mono una pistola, no pueden hacer nada bueno. Y como era de esperar, no hicieron ni nada bueno ni nada bien. A estos ya les importó tres cojones las imágenes del chico desangrándose. Ellos cogieron y las emitieron, ni pixelado ni leches, ¿para qué? La gente no se podía perder el espectáculo.
No contentos con eso, tuvieron que ir a tocar las pelotas a los vecinos y amigos del chico, para que les contasen cosas de él. ¿Qué esperabais? ¿Qué le insultasen o sacasen trapos de él? Es que no me jodas, iban directos a preguntar cómo era. Y eso es algo que, viniendo de Antena 3, no lo hacen por gusto o por recordar la memoria del chico. Lo hacen para poder rellenar los programas de cotilleos de mierda que tienen. Tampoco contetos con eso llevaron a 'Tal Cual' una profesional de los toros que empezó a quejarse de algo que no me he enterado. Decía que habían hecho algo mal y empezaba a echar las culpas a alguien de lo sucedido. ¿A quién, alma de cántaro? ¿Quién tiene la culpa de que el toro quedase rezagado y embistiese contra el chico porque el animal estaba asustado?
¿Por qué no se dedican al marujeo y a hablar de que el calvo faltón está en Tailandia? O a hablar de que el vecino del cuarto se ha liado con Paquirrín y ahora descubren que es gay. O algo de eso, pero por favor, que no vuelvan a tocar temas así que son demasiado crios para hablar de eso. Cuando sepan tener responsabilidad sobre un tema... que sigan sin hablar de ellos o tendré que ir al plató y matar a alguien. Sí, con la katana. viernes, 10 de julio de 2009
La Inquisición era muy gore (II)
sencillo que el mecanismo de un chupete. Cogían la pera que veis en la imagen (no penséis que era la fruta y que la sacaban de un árbol...) y la metían por la boca, por el culito o por la vaguina. Podría acabarse aquí la cosa, pero esa cosa de metal, tenía un mecanismo que, girando el tornillo... ¡Abría la pera! Y bueno, entre que le pera era grande, que se abría aún más y que las puntas eran afiladas... Pues por donde se metía eso, se armaba la de Dios, porque te desgarraba todo: garganta, vagina, recto...
Según el archivo, se usaba para las mujeres que solían mantener relaciones con Satanás (todos sabemos qué tipo de relaciones). Es decir, que encima de satánicas, ¡zoofilicas! Porque todos sabemos que al señor Lucifer se le representa con cabeza de carnero... Vamos, la pera limonera.

Imaginaos una bota, del número 50. Y te la ponen en el pie. Claro, tú viendo que no te hacen nada más, te empiezas a descojonar y a reirte de los malotes religiosos en su cara. ¿Qué hacen ellos? Poco a poco, ir reduciendo el tamaño de esa bota de madera con un sistema de prensado. Poco a poco, poco a poco... La bota empieza a quedarte pequeña... Tu número 42 no se corresponde con el de la bota... ¿Qué ocurre? Esa bota que al principio te quedaba de risa, tiene 10 números menos que tu pie. Traducido al español: el pie destrozado, todos los huesos rotos y unos dolores que te piden a gritos que te cortes el puñetero pie de una puñetera vez.



