
Aunque me chirría ese nombre porque se parece mucho al que le han puesto los de "El Hormiguero" en Cuatro, tengo que decir que para nada mi programa por excelencia se ha pasado a lo cibernético y se ha colocado ese nombre para mostrarse al mercado. Ha sido simplemente una forma de ver como el programa explotado de la Sexta ha hecho su particular cambio radical. Y es que ya lo dicen los sabios y mi abuela, renovarse o morir. Y como morir hubiese sido una auténtica locura para la parrilla de la cadena, un tirón de pelos para los directivos, una lista gigantesca de paro en el INEM y una falta de compañía para los fans de 15:25 a 17:15, pues... cambios a mansalva.
Debo decir que yo cuando escucho cambios me vuelvo loco y me comporto como un perro esperando el regalito de después de hacer caso al dueño. Me gustan las novedades, los cambios de grafismo, los cambios de plató. Suelo disfrutar como el equipo se come el coco para renovar la imagen y que supere la anterior. Para algo les pagarán, ¿no? La cosa es que esperaba ansioso los cambios, estuve pendiente toda la mañana del Twitter de Globomedia. Me meaba minutos antes de empezar (que oportuna mi vejiga), pero mereció la pena. Mis ojos hacían chiribitas al ver tanto espacio. Y es que una de las cosas que se han planteado muy bien es el espacio en el plató. Han dejado hueco para todo y ya no tendrán que bailar o hacer el mongolo en un espacio tan reducido delante de la mesa principal.Vale, sé que por otro lado eso parece Pachá con tanta luz, tantas bolas y tantas barras de diferente color, pero merece la pena ver a la gente caerse por esas escaleras inútiles que han puesto. Lo sé, son muy bonitas y se pueden hacer muchos sketches y gags encima de ellas y de la pasarela, pero antes de fin de año alguno se ha pegado un guarrazo. O quizás a Ricardo Castella le dé por matar a alguien tirándole por ellas (espero no haber reventado el guión de los próxim
os... meses). Por el lado negativo tengo que decir que el programa de ayer me dejó bastante frío. Era el primer día y está claro que estaban nerviosos y aturullados por tanto cambio y tanto invitado famoso. Se les quedó el tiempo muy corto (han reducido 15 minutos al parecer) y las secciones estuvieron bastante vacías de contenido (supongo que por preparar todo lo demás). Las novedades apenas se diferenciaron y todo acabó muy... ¿ya?Pero no solo yo me di cuenta y ellos, después de ver el programa, también vieron que había sido un completo caos aquello, por lo que hoy se han puesto las pilas con absolutamente todo. ¿Y ahora que tenemos? Un Sé lo que hicisteis muy renovado, con 0 prensa rosa, con muchísimos más sketches (ahora sí que sí) y con un Ángel Martín nuevo y fresco que ahora solo hará lo que a él le haga gracia y no tendrá que comentar noticias medio obligado. En definitiva, con las nuevas secciones y las que ya estaban, el programa puede remontar perfectamente aquel desgaste que ya se venía venir de lejos. Y hablo de desgaste, no de que fuese a terminar. Porque yo sigo en mis trece, SLQH, antes de morir, no sorprenderá con cosas verdaderamente originales y graciosas. Además, siempre que la gente crea que va a llegar su final definitivo, ellos remontarán y les harán un ZAS! En toda la boca a aquellos que han mancillado el honor del programa.
Aunque la audiencia no les ha acompañado en el primer programa y han sido derrotados por Flo, quiero pensar en positivo y creer que Tonterías las justas va a tener que hacer algo más que tonterías para ganar los próximos días a Patricia y Ángel. Son dos pesos pesados de la televisión, no lo olvidéis.



Oh... ahora que me doy cuenta, soy muy triste. Cuento esta entrada como si el verano hubiese terminado y ya no hubiese más oportunidad de quedarte un domingo hasta las 5 de la mañana haciendo el moñas. Pero eso es mentira, porque hasta muy avanzado Septiembre no empiezo nada. Creo que me está poseyendo el síndrome de "El Corte Inglés". Normal, los muy cabrones llevan anunciando la vuelta al cole de las narices desde principios de Agosto. Y encima con carteles gigantes en el metro... al que he frecuentado como un loco. Señores clientes, espero que con esta entrada retome bien la temporada del blog. Y espero que un golpe en la cabeza me haga olvidar cuántos días me quedan para volver a hincar los codos. Tierra, trágame.