Sí, mandé a Cebollino a Japón. Encontré una oferta muy maja en Halcón Viajes y dije... pues hala, vete a Japón y tráeme alguna noticia interesante. Lo único que he conseguido es que se haya cepillado a alguna Oiran y que, al llegar a España, en el aeropuerto, haya comprado el "Qué!" y de allí haya sacado la noticia sobre Japón. Manda huevos para qué me gastaré yo el dinero en él. Voy a comentároslo un poco, que aquí hay más miga que... que en el pan.
Cebollino: Bravo... que empiece el Club de la Comedia...
Nos remontaremos a Fukuoka (prometo que nos he insultado), uno de los distritos de Japón. Allí también se remontaron hace un tiempo las cámaras de Google Street View, que son como Dios, están en todas partes (lo que pasa es que Dios no lo publica en ningún lado y Google lo enseña por todos lados) y son un tanto guarrillas porque, al parecer, fotografiaron la ropa interior colgada en el tendedero de una japonesa muy maja (o no, yo que sé, no la conozco). La historia hubiese sido de esta manera: era una primavera muy bonita y la muchacha veinteañera estaba comiendo sushi, tallarines, viendo Shin-Chan, o lo que estuviese haciendo en ese momento, y como estaba muy aburrida, pues se puso a buscar en el Google Street View su apartamento. ¿Cuál fue la sorpresa? Pues que, aparte de su precioso apartamento, la imagen también contenía su ropa interior colgada en el patio. 


